
ENTREDICHO En mi casa hay discusiones que se repiten…si es fin de semana y hay tiempo para desvariar…mucho más…y si llueve, ¡ni te cuento! Acá todos somos “léidos”, todos opinamos, todos sabemos de todo y el encanto de la discusión pasa por ganarle al otro… o al menos, dar cuenta de ¡qué informados estamos! Esto sucede SIEMPRE... a ver si soy clara… ¡siempre! Si están los chiquilines de visita, más largas se vuelven, porque somos más a opinar y porque hay un asunto generacional que no se puede soslayar… en medio de la discusión, ellos se cuelgan averiguando los detalles, y pasan a interesarse más por los avatares…porque (me parece) prefieren sacar alguna información de utilidad del tema que está en el tapete, que saber quién tiene razón, total…qué más da… Ya lo dijo Winston Churchill: "Una buena conversación debe agotar el tema, no a los interlocutores". Pero en realidad, entre mi marido y yo…bueno…hay como una especie de competencia establecida, sabiendo desde el “very begin...